El 11 de abril, Luis R. Conriquez cantó en la Feria del Caballo en Texcoco, una ciudad en el Estado de México donde el cantante de corridos se ha presentado en cuatro o cinco ocasiones, siempre con éxito. Pero esta vez, los organizadores del concierto le hicieron una advertencia: “Dijeron que si cantaba un corrido nos iban a apagar el sonido”, revela Conriquez.
La advertencia venía a raíz de nuevas ordenanzas que prohiben que se canten narcocorridos en vivo en muchos estados del país. Conriquez, que es conocido precisamente por sus narcocorridos, había desacatado antes órdenes de no cantarlos, y pagado multas como resultado.
Pero en esta ocasión, no se le amenazaba con un multa, sino con la cancelación de su concierto. Era algo que no estaba dispuesto a arriesgar. Unas horas antes del show, publicó en sus redes sociales que el set list no incluiría narcocorridos.
Al parecer, muchos de los fans presentes no leyeron la publicación. Pasadas una hora y cuarenta minutos del show, empezaron a pedir que cantara sus corridos más conocidos. Cuando Conriquez explicó que no podía hacerlo, muchos fans lo abuchearon y lanzaron objetos al escenario.
Conriquez finalmente dijo: “No hay corridos. ¿Cómo le hacemos? ¿Me voy pa’ mi casa mejor?” Y se paró, y se fue.
Al día siguiente, Conriquez se expresó nuevamente en sus historias de Instagram, diciendo: “Hay mucha gente que no entiende, piensan que uno viene a poner las reglas, pero la verdad es que no va a haber corridos en los eventos de aquí pa’ adelante en cualquier artista, plebes”.
Desde entonces, Conriquez ha encontrado apoyo tanto de sus fans como de otros artistas.
Ahora, se prepara para llevar su gira Trakas a Estados Unidos, empezando en el UBS Arena de Nueva York el 25 de abril, donde puede cantar todo tipo de repertorio. Pero en su próximo concierto en México es probable que no haya corridos.
Conriquez habló en exclusiva con Billboard.
¿Por qué decidiste no cantar corridos en este show en particular?
Dijeron que si cantaba un corrido nos iban a apagar el sonido. Dijeron: “Te van a apagar el sonido. Está prohibido”. “OK”, dije. Ese fue mi desespero. No fue un enojo, la verdad. Uno quiere darle a la gente lo que quiere escuchar y me tocó atenerme a eso.
¿Pensaste en cancelar el show?
No. Yo siempre le quise dar pa’ delante. Dije, voy a publicar algo que no voy a cantar corridos. Pero yo siempre antes de llegar a los shows dije que no iba a cantar corridos.
¿Qué pasó en el show?
Llevaba una hora y 40 minutos cantando y me empezaron a pedir las canciones que no podía cantar. A esa hora, a ese tiempo, ya la gente está un poco más necia o está más pasada de tragos, entonces se les hace fácil cualquier cosa. Ya llegó un momento en el que dije, procuro irme o si no me van a pegar un sillazo o algo. Y dije: “Me voy a ir”. Y fue cuando empezó el desastre. El año pasado me tocó algo similar en Chihuahua, pero yo tuve que pagar una multa de 45.000 dólares, unos 850.000 pesos, por cantar. No canté corridos todo el show. Me estuve hasta el último momento y canté uno, y pagué la multa. Por uno. Ahí no podía ni decir “trakas”. Pero ese sí era decretado por el estado. Ese era como un reglamento que llegaron con una hoja para que lo firmáramos porque ahí no se podía cantar corridos ni nada.
Tú te ves como una persona muy tranquila y de hecho, no fuiste nada agresivo en el escenario mientras pasaba “el desastre” y te tiraban cosas. ¿En algún momento pensaste en pelear o contestar?
Exactamente. Dije, “Si es no, es no. Si es sí, es sí”. La verdad es que soy una persona tranquila. Trato de no ser una persona explosiva. Por ese lado no fue como, “Ah, me voy a poner como loco, me voy a enojar”. Me tocó acatarme a las reglas y creo que yo hice lo correcto. Eso es lo que me queda. Siento que hice lo correcto. Lo que me dijeron que hiciera, lo hice.
¿Te sorprendió que el público fuera tan agresivo?
Claro. Pero siento que es simplemente por eso. Por no cantar lo que ellos van a escuchar. Antes de cantar ahí, canté en otro lugar, y subí [en mis redes] que no iba a poder cantar corridos. ¿Por qué? Porque ya empezaron con esos temas de no cantar corridos. No fue una decisión propia, obviamente. Obviamente toda la gente que escucha un servidor y que escucha a los artistas como nosotros, ¿pues qué quieren escuchar? Corridos. Pero si no se puede pues no vamos a tener un problema por cantar corridos. A lo mejor si me dicen, “Es una multa de un millón de pesos por cantar corridos”, yo lo hubiera pagado con tal de complacer a mi público. Pero no estaba en mí y me tocó la de perder.
¿Qué ha pasado desde entonces?
De verdad hay apoyo del público. La gente que lo ha seguido de todo el tiempo entiende la razón. Ahora sí que no es ni por mí. Artistas [como] Alejandro Fernández, Edén Muñoz, artistas que ni siquiera son del género, también están, “Ánimo compa, échela ganas”. Peso también me mandó un mensaje, porque desgraciadamente a lo mejor fui el primero. A lo mejor después de esto ya la gente se controla. Llevo cuatro, cinco años cantando en Texcococ y todo el tiempo la gente emocionada de ver a Luis R. Conriquez. Pues ahora pasó esto, imagínese en otros lados qué se puede esperar.
O sea, tú no vas a sacrificar tu carrera o tu público. Tú prefieres cantar a no cantar.
Ese es el punto. Si se trata de dañar mi carrera por cantar corridos, obviamente no voy a cantar corridos.
¿Qué piensas de que se prohíban los corridos? ¿Crees que va a ayudar en algo?
Creo que no. Los corridos están desde antes de que yo naciera. Los corridos siempre han estado. Yo crecí con corridos. Yo escuchaba artistas y yo siempre dije, yo quiero ser un exponente más de la música regional mexicana. Los artistas que cantamos corridos en qué tope estamos global. O sea, de alguna manera ponemos en alto a México.
Pero antes de que tú nacieras los corridos eran de Pancho Villa, no de narcotraficantes.
Yo sé, pero son corridos al fin del día. También había corridos del crimen antes. Simplemente a lo mejor, yo me puedo adaptar a hacer canciones que no son tan explícitas si se trata de eso, pero seguir con el mismo mecanismo, seguir con las mismas figuras. Y la gente es libre de escuchar lo que quiera. Pero como te digo, si se trata de acomodarse, nos acomodamos.
Tú dijiste que ibas a cambiar las letras de tus canciones. ¿Qué quisiste decir con eso?
Que ya no voy a sacar contenido tan explícito. A lo mejor los temas que canto les puedo cambiar la letra un poquito, pero seguir cantándolas.
¿Dónde sigue la gira?
En Jalisco, en Hermosillo, Sonora, Monterrey, y ya sigue la gira de Estados Unidos. Los corridos no están prohibidos en todas partes, pero quién sabe qué va a pasar. Ocupo hacer un set list, mandar el set list para que la gente sepa qué voy a cantar. Ya saben ellos si compran un boleto o no. Tratamos de complacerlos obviamente y tenemos cuatro, cinco años en el medio complaciendo nuestra gente. Nos toca acatarnos a las reglas si se trata de eso. Espero y me entiendan.
Acá en Estados Unidos no hay prohibición. ¿Los cantarás en tus conciertos de acá?
Claro. Vamos a seguir cantando lo que la gente quiere escuchar. Si se trata y se ocupa lo mismo de cambiar, ahora sí que letra y esto otro, lo vamos a hacer. El chiste es seguir cantando y seguir trabajando, que de eso comemos y de eso come la gente que nos rodea.
