Las canciones que habitan el álbum debut del músico madrileño Pablo Drexler, mejor conocido como pablopablo, son un torbellino de emociones. Será porque en ese universo de piezas íntimas y confesionales que conforman Canciones en Mí conviven dos de sus más grandes influencias: el rey de la música ranchera José Alfredo Jiménez, y el legendario poeta y cantautor canadiense Leonard Cohen.
“Me influenciaron mucho las canciones de José Alfredo Jiménez — esa sinceridad un poco desgarradora que tienen sus rancheras, porque en vez de hablar del amor de una manera que tomas pena por él, que te produce mucha compasión, él se sacrifica por los demás y se pinta fatal a sí mismo”, dice pablopablo en una entrevista con Billboard Español en Ciudad de México. “Sus canciones me recuerdan también a las de Leonard Cohen, que tienen una forma similar de decir, ‘Mira, no soy una persona perfecta, todos estamos intentando aprender a querer y es muy difícil’”.
La música de Jiménez la conoció a través de C. Tangana, con quien años atrás probó la fama como colaborador e invitado en su gira Sin Cantar Ni Afinar. A la de Leonard, llegó gracias al gusto de sus padres, la cantante sueca-española Ana Laan y el uruguayo Jorge Drexler, uno de los cantautores más respetados y laureados de la música latinoamericana, cuyo apellido mantiene separado de su carrera artística.
Cuenta que fue también a través de Pucho (como llaman sus amigos al rapero español) que consiguió que el superastro de la música regional mexicana Carín León grabara con él y el español Ralphie Choo “Eso que tú llamas amor”, incluida en este primer LP. Y además le debe el nombre del álbum a Tangana, quien sugirió cambiar el título original de Mi Mayor, el cual hacía referencia al hecho de que la mayoría de las canciones están compuestas en ese tono.
Canciones en Mí, que sale este viernes (23 de mayo) bajo el sello independiente Mom + Pop Music, presenta 12 tracks con títulos como “De vez en cuando”, “Vida nueva” “Todavía” y “Será por mí”. Son piezas sutiles pero intensas, directas y confesionales, que van de dulces baladas pop e indie con toques electrónicos, a un fino coqueteo con los corridos mexicanos — todo con un sello sumamente personal y siempre acompañado de la guitarra acústica y eléctrica.
“Creo que es la primera vez que mi variedad de influencias se ve representada en un grupo de canciones”, dice pablopablo. “Siempre intento entregarme a una música que pueda ser muy opuesta a lo que yo hago, pero que si yo me alejo de lo mío y tomo de esta otra influencia, como pueden ser los corridos tumbados, en el regreso a mi identidad musical desbloqueo una nueva faceta que quizá no conocía”.
El incluye además una colaboración con Amaia, “De ti”, y otra con el músico mexicano Macario Martínez, “Ojos de ajonjolí”, lanzada un día antes que el álbum e inspirada en la música del icono del folk uruguayo Eduardo Mateo.
“Yo quería incluir una palabra en náhuatl que estuviera linda y que rimara con ‘i’, y él propuso ajonjolí y me encantó”, cuenta pablopablo sobre su experiencia con Martínez. “Fue una canción mágica de escribir y tuve la corazonada de que Macario y yo nos entenderíamos. Apenas lo he visto dos veces en mi vida, pero escribir una canción es como ir juntos a la guerra”.
A sus 27 años, pablopablo se ha hecho un nombre propio en la música. Ha ganado tres Latin Grammys, dos de ellos por su trabajo de composición y producción en “Tocarte” de Jorge Drexler y C. Tangana; y otro más por dirigir y coescribir “Aprender a Amar”, un éxito de 2024 de la diva argentina Nathy Peluso. Recientemente también participó como uno de los productores del segundo LP del cantautor español Guitarricadelafuente, Spanish Leather.
“Es un momento en que mucha gente de habla hispana se está dando cuenta que ya no tiene que salir de casa para hacer arte increíble”, señala. “Anteriormente era todo Estados Unidos; ahora es mucho más interesante lo que tenemos en nuestra casa. Para muestra Bad Bunny y su nuevo álbum [DeBÍ TiRAR MáS FOToS], con un slang que pensó que solo entenderían los puertorriqueños, pero que hoy es celebrado en el mundo”.
En cuanto a Canciones en Mí, lo describe como “una oda a la sencillez” que espera que supere el paso del tiempo. “Siento que necesitaba canciones sencillas, siendo muy honestos con lo que quiero contar”, dice. “Un álbum que si no está Spotify, entonces tengo los acordes y las letras y pueda tocarlo con una guitarra desde donde sea”.