En la franquicia “Las Estrellas Detrás de la Estrella”, los editores de Billboard Latin y Billboard Español comparten historias que aún no se han contado sobre quienes no suelen estar frente a los reflectores. Piensa en “todo lo que no se ve en cámara”, o “todo lo que sucede tras bastidores”. Estos héroes anónimos son esenciales para el equipo de un artista y su fundación. Hoy, destacamos a Felix “FeFe” Burgos, quien ha sido coreógrafo de Rauw Alejandro desde 2017 y está detrás de la gira Cosa Nuestra del astro puertorriqueño, inspirada en Broadway.
Con más de 20 números de baile, 10 actores y bailarines, y una banda completa en vivo en el escenario, la gira Cosa Nuestra de Rauw Alejandro, inspirada en Broadway, es algo completamente único en el ámbito de un concierto. Y eso es exactamente lo que se buscaba, según Félix “FeFe” Burgos, desde hace años coreógrafo de Rauw.
En Cosa Nuestra, un show dividido en cuatro actos, hay actuación, canto, interludios, un maestro de ceremonias — es una clase magistral de talento escénico que Burgos también espera inspire a una nueva generación de bailarines y artistas. “Los latinos también podemos hacer esto. Podemos dar un buen show y ser artistas de primer nivel”, dice categóricamente.
Burgos, quien ha trabajado con una lista de superestrellas que incluye a Chris Brown y Jennifer Lopez, conoció a Rauw Alejandro en 2017 cuando el cantante tomó uno de sus talleres. Hubo una sensación inmediata de confianza, recuerda Burgos. “Esto ha evolucionado al punto en el que [Rauw] me pide hacer una canción y, si no le gusta algo, tiene la confianza de decirme: ‘¿Podemos cambiar esto, podemos cambiar aquello?’ Y yo estoy 100% abierto a escuchar sus sugerencias también”.
Los complejos números de baile —que ayudan a contar la historia de Raúl (Rauw) y María (piensa en West Side Story) en el espectáculo de Cosa Nuestra— fueron conceptualizados por Burgos junto a su esposa, la también coreógrafa Denise Yuri-Disla. Ambos son de Puerto Rico, donde empezaron a bailar al ritmo de congas y maracas. Aprender a bailar fue casi como un rito de iniciación para ellos.
“El número de ‘Carita linda’ fue inspirado en los bailes escolares de mi esposa cuando era niña. Cuando ella vio que ese número cobraba vida, la transportó a esos días”, dice Burgos. Luego hay otros números que fueron inspirados por una escena de The Lion King (El Rey León) o incluso por el Pato Lucas de Looney Tunes. “Donde quiera que mi mente quiera fluir, la dejo”.
A continuación, Burgos cuenta cómo dio vida a Cosa Nuestra, la importancia de una gira como esta, y cómo las fiestas familiares en Puerto Rico encendieron su amor por la danza.
Antes de entrar en los detalles de la coreografía de Cosa Nuestra, ¿cómo ha sido para ti ver todo esto cobrar vida?
Es un suspiro de alivio. Muchos de los números ya estaban hechos, pero eran para presentaciones en festivales. Así que tuvimos que cambiar gran parte de la coreografía que ya estaba hecha y ajustarla al nuevo formato de la gira Cosa Nuestra. La vieja coreografía no encajaba con el tema. Entonces, cuando comenzamos, [Rauw] llegó a la sala y dijo: “Tienen que tener todo listo en tres semanas antes de que vayamos a Las Vegas para los ensayos de producción”. Tuvimos que terminar más de 20 números —y eso incluye todo: desde actuación, hasta transiciones, iluminación, él actuando— todo tenía que estar listo para Las Vegas.
¿Cuántos números de baile había en las presentaciones de festivales?
Bueno, el espectáculo en los festivales dura como una hora, máximo una hora y media. Pasamos de eso a un show de dos horas y 30 minutos porque tiene mucha actuación. Los bailarines están constantemente en el escenario, así que tuvimos que coreografiar todo. Por suerte tenemos un gran elenco de bailarines que son súper profesionales y son capaces de aprender rápido, lo que nos ayuda mucho.
La gira Cosa Nuestra de Rauw es muy similar a ver un musical de Broadway, donde cada elemento se une para contar la historia. ¿Hubo alguna duda sobre el formato?
No hubo ninguna duda, estábamos súper comprometidos con la idea. Rauw y yo solemos hablar sobre cómo se verán los próximos seis años o cómo será el próximo álbum. Durante Saturno, cuando estábamos ensayando para eso, ya hablábamos de esta gira. Sabíamos que queríamos incorporar una banda. Estábamos muy emocionados cuando surgió el concepto. Lo más desafiante fue cómo hacer que un musical de Broadway se sintiera como un concierto y que las personas conectaran con el artista, y al mismo tiempo fuera una historia cautivadora. Al final del día, queríamos crear algo que nadie en la industria de habla hispana hubiera hecho antes. En el lado americano, creo que son muy pocos los artistas, tal vez Madonna y Lady Gaga, quienes han hecho algo similar a lo que hicimos.
¿Cuántos bailarines son en total? ¿Tienes mucho tiempo trabajado con ellos?
Trabajamos con cinco chicos y cinco chicas. Y luego tenemos suplentes, y lo que hacen ellos es aprender los roles de distintas personas y, si alguien se lesiona, entran en lugar de esa persona. Ellos tienen el trabajo más difícil. Tenemos dos principales y son extremadamente profesionales. Desde el primer día, ya estaban aprendiéndose los papeles de los demás. Este grupo de bailarines es el que normalmente contratamos. Hemos trabajado con ellos durante muchos años.
Tienes mucho tiempo trabajado con Rauw. ¿Cómo ha evolucionado esa colaboración desde la primera vez que trabajaron juntos?
Nos conocimos en 2017 y lo recuerdo porque hay una foto de nosotros del día en que comenzamos a trabajar juntos. Siento que nuestra colaboración se desarrolló desde un punto de confianza. Yo venía de trabajar con muchos artistas, como Chris Brown y J.Lo, ya llevaba mucho tiempo bailando y dando clases. Entonces, cuando nos conocimos, él tomó mi taller y allí desarrolló una sensación de confianza. Evolucionó al punto de que él me pide que haga una canción y si no le gusta algo, tiene la confianza de decirme: “¿Podemos cambiar esto, podemos cambiar aquello?” Y yo estoy 100% abierto a escuchar sus sugerencias también. También he visto su crecimiento y me adapto a ese crecimiento. No lo trato como lo trataba al principio, entiendo su arte. Le dije: Cuando tú creces, yo crezco, y vamos a respetarnos mutuamente. Hay cosas que no necesitan decirse.
¿Cómo es tu día a día ahora?
Solía enseñar en Estados Unidos, Europa y Puerto Rico. Ahora no enseño tanto porque estoy muy ocupado. Antes solía dar muchas más clases y talleres y conocía mucha gente de esa manera. En este momento, estoy preparando el show de cierre de una convención donde di clases.
También estoy en conversaciones sobre los shows de Rauw en Puerto Rico. Tenemos que contratar a mucha gente, va a haber muchas sorpresas. También tenemos una coreografía en la gira de Shakira. Coreografiamos el número de “Te Felicito” y ella lo hace en su gira Las Mujeres Ya No Lloran. Es genial tener eso ahí. Después de eso, quién sabe, Dios siempre provee.
¿De dónde viene tu inspiración para estos números de baile?
Todas mis ideas me llegan mientras estoy en el auto conduciendo y escuchando las canciones. Me inspiro en muchas cosas diferentes, como culturas y películas. Dejo que ciertas películas o personas inspiren mi manera de moverme.
¿Puedes darme un ejemplo?
Hay un número en Cosa Nuestra llamado “IL Capo”, que es el segundo número. “IL Capo”, créelo o no, fue inspirado por El Rey León. Hay una escena en la película donde Scar está cantando y un montón de hienas se le unen y comienzan a hacer esta coreografía de marcha. Todo el número se basó en esa parte de la película.
Donde quiera que mi mente quiera fluir, la dejo. Hay un clip del Pato Lucas que vi en algún lugar y me gustó cómo hacía ciertos movimientos, así que intenté adaptarlos para que fueran humanamente posibles en un número de baile. Me gusta ver dibujos animados y mucha de mi inspiración viene de ahí.
Y el número de “Carita linda” fue inspirado por los bailes escolares de mi esposa. Ella solía usar faldas y cuando vio que ese número cobraba vida, la transportó a sus días como una niña en Puerto Rico.
¿Qué o quién te inspiró a comenzar a bailar?
Solíamos tener muchas fiestas familiares cuando era niño. Si no era en mi casa, era en la casa de mi tío o de mis abuelos. Todos los fines de semana con guitarras, congas, maracas, y a través de eso, desarrollamos ese sentido de entretenimiento y baile. Mi papá fue en realidad una gran inspiración. Él me inspiró a seguir en este camino como bailarín. Él bailaba en clubes, tenía un grupo en Puerto Rico. Él me metió en esto. Yo tenía 5 o 6 años y veía a mi papá hacer pasos de baile y lo seguía.
A los 18 años, me mudé a Nueva York y fue ahí donde comencé a tomar clases [formales]. En Nueva York conseguí un grupo que me entrenó. Mi mentor me enseñó a deslizarme correctamente y todas esas cosas. Lo único que siempre diría que me ayudó es que siempre tuve ritmo. Eso ya lo tenía en mí.
¿Cuál fue tu gran oportunidad?
Había estado trabajando fechas esporádicas con artistas, artistas pequeños, tal vez seis fechas en total. Mi primera gran oportunidad como bailarín fue en un programa llamado VH1 Divas, donde trabajé con una coreógrafa llamada Fatima Robinson. Esa fue mi primera gran oportunidad en el baile. En cuanto a giras, fue con Cheryl, una de las ganadoras de X Factor en Europa. Fue ahí cuando actué por primera vez en arenas. Luego trabajé con artistas como Selena Gomez, Chris Brown y Jennifer Lopez.
¿Algún comentario final?
Espero que los niños o adolescentes que asistan a un show de Cosa Nuestra se inspiren con Rauw y piensen: “Quiero hacer eso cuando sea grande”. Espero que nazca una nueva estrella a partir de esto. Y que lo lleven de vuelta al lado latino, y que le hagan saber a la gente que los latinos también podemos hacer eso. Podemos dar un buen show y ser artistas de primer nivel.

