Ser pionero de los corridos tumbados y producir a grandes estrellas latinas fue solo el comienzo para el músico mexicano-estadounidense Danny Felix. El compositor y productor de ídolos como Bad Bunny y Karol G, que también viene lanzando música como cantante desde el 2020, lo hace ahora en el álbum En Vivo Desde el Valle, en el que le da a 25 artistas de Phoenix y sus alrededores la oportunidad de darse a conocer.
“Phoenix tiene mucho talento, aquí hay bandas, norteños, sierreños, campiranos, corridos tumbados y más”, dice Felix a Billboard Español sobre su ciudad natal. “Este álbum destaca a los artistas que más han trabajado y se han sacrificado para sobresalir. Es un tributo al esfuerzo y la pasión que existe en nuestra comunidad”.
Lanzado el 21 de febrero bajo Fonovisa/Universal, En Vivo Desde el Valle se grabó en Phoenix entre junio y julio de 2024. Incluye 27 canciones, dos de ellas originales, y 25 versiones de éxitos de otros en ritmos como reggaetón, tumbado, cumbia, ranchero y sierreno. Tres las canta en solitario; el resto, acompañado por sus artistas y grupos invitados. Los títulos van desde “El sube y baja” de Grupo Montéz De Durango, con Los Desconocidos del Valle, hasta “Yo no soy celoso” del propio Bad Bunny, junto a Nuevo Régimen; y “200 Copas” de Karol G.
El nombre de Danny Felix resonó con fuerza en el 2019 cuando unió a su colega Natanael Cano y a Bad Bunny para cantar “Soy el diablo”, una canción de su autoría que además produjo, con la que el superastro puertorriqueño hizo su incursión en el regional mexicano. Más tarde, en 2021, sería Karol G quien se interesaría por el sonido que estaba llamando la atención a nivel global, y junto a Felix grabó “200 Copas”, un himno cuyo video suma al día de hoy más de 450 millones de vistas en YouTube.
A lo largo de este tiempo, Felix no ha parado de trabajar con otros grandes exponentes de la música, como CNCO, Adriel Favela, Mariachi Vargas, Luis R. Conriquez, Tito Double P, Peso Pluma, Edgardo Nuñez y Xavi, para quien produjo su exitoso álbum debut Next.
En entrevista con Billboard Español, el compositor, cantante y productor comparte detalles de su carrera y habla de su experiencia trabajando con grandes estrellas y artistas menos conocidos.

De un tiempo a la fecha además de producir has venido haciendo más colaboraciones como cantante. ¿Es difícil dar este paso?
A los 10 años tuve mi primer instrumento y desde ese momento sabía que era mi futuro; vengo de una familia de músicos y comencé a producir desde que tenía 17, así que siempre he estado en esto. Simplemente las cosas se han ido dando de manera diferente y me di a conocer primero como compositor y productor, y luego como cantante.
¿Cuáles han sido las bases para que puedas producir a artistas tan diferentes?
Soy muy versátil en el sentido de que me gustan tanto los corridos como las canciones románticas, las cumbias y hasta los huapangos. Yo me di a conocer por tocar el requinto, un instrumento básico en el sierreño y en el sonido de muchas de mis canciones. Yo respeto 100% a los que empezaron este movimiento — Don Miguel Montoya por ejemplo, fue el que inventó usar la guitarra de 12 cuerdas; todos los arreglos que ahorita existen, es porque han modificado algo de lo que él hizo. Este género no comenzó con Ariel Camacho como la nueva generación piensa, él lo retomó.
Hay muchos artista que cimentaron las bases del regional mexicano, como Los Tigres del Norte, Banda El Recodo y Los Tucanes de Tijuana. Nosotros [la nueva generación] tomamos un poco de cada uno y lo convertimos en algo diferente. Por ejemplo, Luis R integró las charchetas y Peso Pluma agregó un trombón y hasta violines.
Tu faceta como productor te ha dado una gran reputación. ¿Cómo fue trabajar con artistas de la talla de Bad Bunny y Karol G?
Hacer “Yo soy el diablo” fue un gran reto. Con Natanael yo venía trabajando desde que él tenía 14 años, estaba comenzando el movimiento de corridos tumbados y tomando mucha fuerza cuando llegó la oportunidad de hacer este tema y se cumplieron las expectativas de llevar a Bad Bunny a otros terrenos. Posteriormente seguimos avanzando y pudimos darle a una estrella en pleno ascenso “200 Copas”, un tema que le quedaba perfectamente a Karol G, quien también entró así al regional mexicano.
Teniendo acceso a grandes estrellas, ¿por qué decidiste trabajar con músicos desconocidos de Phoenix en En Vivo Desde El Valle?
Los números son una cosa y el talento es otra; quiero que la gente se dé cuenta cuánto talento hay aquí. Diría un gran amigo mío, Edgardo Nuñez: “En Phoenix tenemos power“. Los dos hemos podido sobresalir trabajando mucho, pero hay muchos que han trabajado duro y necesitan nuestro apoyo. Algunos de los invitados son Nuevo Régimen, Las Marías, Gente de Rancho, Los Allegados, Impresionantes de Sinaloa, Distinto Sierreño, un grupo de cumbia llamado Richard y los Infieles; de Chihuahua, Conjunto Amenaza, y Kortez de Sinaloa, con una trayectoria de más de 30 años. Desde pequeño los he admirado.
¿Hay algún artista con el que quisieras trabajar, como Tigres del Norte o Alfredo Olivas que están en Fonovisa también?
Sería un sueño. Cuando empezaba Alfredo, me acuerdo que me impresionaba su manera de tocar el acordeón, el instrumento que ahora es mi prioridad y con el que me acompaño todo el tiempo. Su manera de componer es impresionante, me parece que es muy talentoso. Otra persona que admiro mucho es Edén Muñoz, es un artista en toda la extensión de la palabra, es otro de mis favoritos. Hay muchos haciendo música por moda, pero no cualquiera puede ponerse un sombrero, no cualquiera puede cantar una canción de Vicente Fernández. Alfredo y Edén saben 100% de regional y pueden hacer todo esto.