“Tocar en que Quilmes Rock me trae muchos recuerdos de cuando tocamos con Café Tacvba [en 2003 y 2004]. Creo que fue en ese festival donde tuvimos una exposición a la que no habíamos accedido de otra forma y eso nos abrió la puerta para expandir nuestro público y la relación con una ciudad como Buenos Aires y el cariño que te demuestran cuando de lo que haces. Y ahora, pues, me imagino que si tengo una posibilidad de conectar de alguna otra manera con este proyecto, esto me ilusiona y me siento muy agradecido”, dice Meme del Real. El tecladista de Café Tacvba, que este sábado a las 15:55, en el escenario Quilmes, presentará las canciones que forman parte de su proyecto solista.

“Hace un poco más de 30 años que estamos viajando a Argentina, y la relación que tenemos con Buenos Aires, con la ciudad en sí, con los amigos, con el público es muy especial. Sin dudas es un público que, por lo menos nosotros como grupo, no hemos encontrado en otro lugar, que se manifiesta de una manera muy diferente y que ha sido muy generoso y cariñoso con nosotros. Por eso, siempre nos ilusiona y nos entusiasma poder regresar. Y en esta etapa donde estoy comenzando esta aventura en solitario, poder presentarme allí es una gran oportunidad para reencontrarme con algo ese público, que pueda acercarse y ser curioso para con lo que estoy haciendo. Para mí, es un regalo que poder viajar hasta Buenos Aires y tocar algunas de estas canciones nuevas, también algunas antiguas, porque me da no solamente la oportunidad de conectar desde otro lugar con con un público que tal vez me conoce, con un público nuevo. Pero también, sencillamente, poder viajar a una ciudad que disfruto, poder caminar un poco, comer un poco y, por supuesto, encontrarme con amigos”, explica.
Pasaron 9 años ya, desde que Meme lanzó “Todo va a estar bien”, un tema que tenía también un clip magistral, que puede entenderse como la génesis de su proyecto en solitario. “Recuerdo que en un momento dado, después de haber hecho el tema ´No puedo parar’, para la película Fuera del cielo [Javier Patrón, 2007], sentí que podía explorar editar algunas canciones en solitario. Y que, de pronto, podrían convertirse en un EP o en un álbum. Pasaron varios años y ‘Todo va a estar bien fue el siguiente paso a seguir. No quedó dentro del proyecto del grupo en ese momento, pero a mí me gustaba y sentía, en ese momento, que tenía ganas de hacer algo más energético, más bailable. Por eso el video terminó siendo muy coreográfico, y lo grabamos en las calles de la Ciudad de México. Y yo que disfruto de bailar, pues me puse también con la disposición para aparecer bailando y ser parte de toda esa gran coreografía. Y fue muy divertido. La verdad es que lo pasé muy bien y me dio la oportunidad de tener algunas presentaciones en solitario, pero hasta ahí se quedó. Después imaginé que iba yo ahora sí a concretar a partir de eso, hacer de esa manera más inmediata un un proyecto en solitario, pero también siguieron los proyectos con el grupo, los proyectos de producción, mi familia y por eso ya no le di seguimiento en ese momento”.
Ahora sí, después de casi una década, Meme está listo para lanzar su primer disco solista. “Después de un tiempo y habiendo pasado la pandemia, de pronto me encontré con un conjunto de canciones que estaba componiendo y produciendo. Si bien con el grupo [Café Tacvba], uno siempre lleva ideas o canciones para que evolucionen y se conviertan en algo más, me di cuenta de que este grupo de canciones se habían compuesto, también, conforme iban arreglándose. Es decir que llegó un punto donde las canciones estaban con una nivel de producción que no es el que acostumbramos compartir dentro del grupo para que exista el espacio y la posibilidad de que las ideas lleguen a otro lugar”, explica Meme. “Pero no solamente tenía que ver con eso, sino que de pronto me di cuenta de que estas canciones me estaban hablando, por decirlo de alguna manera, desde otro lugar. Estaban invitándome a atenderlas, hacerles caso, a que las observara desde otro lugar. Sentía que había una resonancia diferente, quizás porque ya había invertido el tiempo y el detalle en la cuestión musical, sonora, del arreglo, etcétera. Y aunque algunas estaban ya muy resueltas en la composición, otras se fueron terminando de componer sobre sobre en el proceso del de los arreglos y la producción”.
Meme dice que no tenía en claro que era lo que tenía entre manos. “Todavía no podía comprender muy bien cuál era el discurso de estas canciones, o qué sentido tenían entre ellas, así que busqué a Gustavo Santaolalla, con quien siempre hemos trabajado desde el primer disco. De diferentes formas, siempre he estado presente. Por eso yo confío para que me dé una perspectiva que yo no tenía en este momento”.
Las dudas era muchas: “¿Son buenas? ¿Da para presentarlas todas juntas o no? ¿Será que tengo que desvestirlas de nuevo y llevarlas al grupo? Era un ejercicio que ya había hecho en el pasado, en varias ocasiones.Y después de escucharlas junto con Gustavo, él me dijo que creía que había un buen número de canciones que estaban resonando conmigo y que me estaban representando en ese momento. En resumen, que había material para conformar un álbum”.
Fue así que seleccionaron las canciones que, finalmente, quedaron en el disco. “Son las canciones las que están comandando y sustentando, y las que me han dado una seguridad y una certeza de que de una forma natural y orgánica hacen que pueda presentarme en los festivales a los que me han estado invitando. Estoy esperando que cuando salga el disco pueda acompañarlas haciendo presentaciones y demás. Estoy muy contento y muy sintonizado con estas canciones. Me han ofrecido una autoestima que tal vez antes no había encontrado, pero que ahora ni siquiera me cuestiono”.
“Princesa”, uno de los singles que lanzó Meme este año, es una balada que tiene un aire melodramático, que remite a los años 70, en sintonía con grupos como Los Ángeles Negros.
“Es una canción que está conformada por dos ideas”, dice el autor. “Una que estaba más resuelta que es la la parte que abre, que realmente podría ser la que se titula ‘Princesa’ y que era la que estaba más compuesta tanto en lo musical como en lo lírico. Pero siempre sentí, habiéndola ‘terminado’ que había algo que todavía me me invitaba a desarrollar y no sabía muy bien qué era, como si le hiciera falta parte una cierta transición o algo que no sabía definir. Haciendo ejercicios, que es parte de la manera de componer o de crear utilizando el estudio como herramienta, tenía algunas otras ideas que tampoco había resuelto muy bien cómo desarrollarlas. Decidí probar con una de esas, y me di cuenta de que pasó algo muy afortunado. Era una parte más pop, o más electrónica. Y si en un principio en la letra yo estaba hablando de la relación que tengo con mi hija, pero también con mi pareja o con mi mamá y con mis amigos. En realidad, con mi entorno, con mi ecosistema. Entonces yo decía, ‘Bueno, si estoy hablando de esto, ¿por qué por qué siento que que que estoy hablando de de cómo te encuentras con alguien, ¿no?’. Y eso incluía a mis padres o a quiénes van a ser mis nietos y cómo y por qué me eligieron a mí, o si yo los elegí, que tiene que ver ya con una pregunta tal vez más filosófica, existencial o espiritual. Y de eso se trata esa segunda parte. Y de alguna manera muestra qué pasaría si José José este se encontrara en un momento dado con Dr.Dre y le produjeron una canción. Pero en verdad es como que Dr. Dre viajó en el tiempo y se encontró en el Festival de La Oti. Con una orquestación de esa de esa época, de esa generación, pero a su vez, acompañada rítmicamente con elementos más como de hip-hop, como si de pronto hicieran un feat. con Kendrick Lamar. Y luego la siguiente sección de la canción, pues ya es una cuestión más bailable, que evoluciona hacia otro lado. Fue como muy lúdico también, ¿no?”.
“Tumbos” explora una veta más latina. “Es una canción más de corte popular o tradicional”, dice Meme. “De pronto hay canciones que salen así, algunas son más experimentales y otras tienen que ver con una referencia de pues dónde uno creció y cuál era el contexto cultural. Yo pensé que ‘Tumbos’ era un bolero, pero cuando me di cuenta sonaba más como una bachata, sin haberlo buscado. Pues a mí me gusta la música del Caribe y la bachata, el merengue… Géneros dominicanos. Y cuando percibí que podía ser una bachata, dije: ‘Ah, bueno, pues sí’. Pero empecé a probar con algún ritmo más electrónico, más dance, más techno y de pronto encajó perfecto, como si la canción misma lo hubiera pedido”.
Meme celebra: “La misma composición, por su energía, me fue haciendo muy fácil el proceso. Hay canciones que de pronto se pueden intelectualizar y decir, ‘Me gustaría que sucediera esto con esta canción o incluso me gustaría hacer una canción que hablara que dijera eso’. Pero la canción en este caso fue dictando el tipo de arreglo, cómo iba a ser confeccionada, cómo iba a estar ornamentada y con qué instrumentación. Al momento dle video, con el director Gregory Allen pensamos en narrar una historia urbana de una pareja. Pero a él se le ocurrió qué podía pasar si salía bailando, ya que me gusta bailar. Y al final nos dimos cuenta de que lo que realmente conectaba de manera profunda con la canción era el baile, ¿no? Energéticamente estaban sintonizados y fue como la columna vertebral del video. Eso apareció de manera espontánea y fue muy divertido”.
En 2016 Meme lanzó Voy i vuelvo, un libro en el que mostraba sus fotografías. “Más bien fue una exposición fotográfica de la cual hicimos un libro”, aclara Meme. “Una amiga de Argentina que se llama Domitila Bedel tenía una galería y me invitó, me estimuló para que generásemos un proyecto con las fotografías que ella sabía que yo tomaba. En principio, iba a ser una muestra pero decidimos expandirlo y hacer ese libro, también. Me di cuenta que desde siempre me había gustado tomar fotografías. Desde pequeño, ¿no? Cuando viajaba con mi familia y le pedía la cámara a mi mamá, pues disfrutaba mucho de tomar fotos, como muchas otras cosas. Es interesante como siempre hay señales ahí y a veces las ves en la vida en general, ¿no? Ya en una edad mucho más adulta me enfoqué en tomar fotos y la cámara me acompañaba a las giras y a mis viajes o en la ciudad. Pero cuando empezó Instagram encontré el espacio para compartir esas fotografías. Y ahí como que reconecté y le di más forma y sentido. Y un poco el Instagram fue lo que detonó este poder concluir ese proyecto. En este proyecto en solitario estoy aprovechando para explorar las posibilidades visuales, gráficas, en los videos y también haciendo equipo con Pepe Guevara en la parte de las fotografías. Estamos siendo muy intuitivos y nos dejamos llevar por la sintonía que tenemos con la música o con el momento, y si tiene resonancia lo que hacemos. La música incide en lo visual y, de pronto, la parte visual es como una amplificación que a veces responde los estímulos musicales, pero otras llega a otros lugares donde la música no, ¿no? Es algo que estoy en un proceso de descubrimiento y que también estoy disfrutando mucho”.
En la entrevista incluida en la biografía oficial de Café Tacvba que se editó en 2016 Meme le contaba a Enrique Blanc que la tecnología le consumía un tiempo que querrías dedicarle a otras cosas y que estabas tratando de frenar ese hábito. “Las computadoras, o la tecnología, han sido una herramienta, un instrumento o una serie de instrumentos adicionales a un piano, una guitarra, unas percusiones que me han acompañado desde el momento en el que tuve la oportunidad de comenzar a crear y a desarrollar ideas y con el grupo, sobre todo, donde en un inicio pues me asignaron y y también porque disfruto mucho el relacionarme con las máquinas y con todas estas piezas electrónicas como cajas de ritmo, sampler, secuenciadores… Después la computadora y a partir de ahí he tenido una relación importante donde a partir de los ritmos y de esa posibilidades que te da una máquina, generar emociones, generar energía, generar concepto también, ¿no? O trazar una idea, o poner una base, de la cual partir. Entonces, la verdad es que sí seguí experimentando y sigo experimentando con eso y creo que en en su justa medida, en un balance entre la tecnología con la parte más análoga o humana, por así decirlo, donde puedes interpretar o componer a partir de eso de una guitarra, un piano, una idea melódica que te llega y de pronto llevarla al estudio, al laboratorio y empezar a a hacer ejercicios rítmicos o ejercicios de texturas es una gran oportunidad. Sin duda consume tiempo, pero también ahorra tiempo en muchos sentidos. Y yo, por lo menos, ahora ya he intentado tener una relación mucho más balanceada entre la parte tecnológica y el resto. Y es parte de este proyecto. La parte tecnológica es fundamental. En su mayoría está construido en el estudio que tengo en casa, donde tengo mis equipos tecnológicos. Desde sintetizadores muy análogos hasta softwares muy impresionantes”.
En su aporte como compositor al grupo, hay aportes muy altos. Uno de ellos es “La ingrata”, el tema que hace unos años, en medio de la ola verde en respuesta a los femicidios en latinoamérica, decidieron dejar de tocar. “ Durante algunos años dejamos de tocarla para visibilizar más esa reflexión que se hizo a partir del contenido de la letra y darle pie a que tuviese este conversación. Fue una forma de visibilizar ese esa reflexión que se hizo. Pero cuando cumplimos 35 años, buscamos la forma de poderla tocar y compartir de nuevo con la gente modificando la letra, y encontramos que la canción tiene una energía y una manera de manifestarse en vivo con el público que no la tiene ninguna otra canción. Me alegra mucho, pues, que hayamos encontrado esa solución que nos dio la posibilidad de tocarla de nuevo”, celebra.
Otra de esas canciones significativas es “Eres”. Lo explica Meme: “Me dio la oportunidad de cantar una canción en vivo y percibir un poco de lo que siente durante un show el cantante de un grupo, que es estar cerca del público y la relación que generas cuando cantas y la energía que fluye a partir de una canción y de cuando la gente canta y de cuando tú cantas. Y cómo, a partir de lo que la gente está cantando, se convierte todo en una sola pieza. Y he encontrado que mi relación con el público cambió a partir de que yo puedo cantar esta canción, que me ha dado también un poco la seguridad para poder cantar otras. Pero esta, por la resonancia que tuvo, es en vivo un momento donde yo intento estar muy atento a lo que sucede para poder guiarme por la emoción, por la interpretación, por la atención que la gente está poniendo en ese momento”.

Meme lleva más de la mitad de su vida siendo un tacvbo, formando parte de una de las bandas más prestigiosas y longevas de América latina. “A estas alturas ya me cuesta trabajo poder ver con claridad qué representa eso, siento que me hace falta perspectiva, y el tiempo lo dará”, confiesa el músico. “Para mí es algo muy natural, ni siquiera siento que sea algo, no quiero decir ‘importante’,, pero es como que formamos parte de una entidad que se ha relacionado con un público a través de muchos años en el cual la música nos ha dado la oportunidad de tener una relación fraternal con toda esta audiencia profunda, ¿no? Hay mucho amor, mucho cariño. Y creo que ser un tacubo ya no es nada más algo mío o de nosotros cuatro como integrantes. Creo que, en muchos casos, las canciones son más de la gente que de nosotros,y que todos los que las han construido a partir de escucharlas, pues también son tacubos”. El artista se explaya: “Entonces yo siento que ser un tacvbo es un adjetivo que nos une a esta comunidad de amor y de cariño, y de respeto y de compañía,de compañerismo, de acompañarnos. Aprecio y atesoro profundamente la relación que tengo con mis compañeros a través de todos estos años, y cómo hemos podido mantenernos reunidos creando, viajando, tocando, presentándonos. Es algo que nos ha dado mucho, nos sigue dando y nos seguirá dando. Esta relación tiene complejidades que son muchas y diferencias que también son muchas. Pero sus puntos en común son profundos y son mágicos, ¿no? Yo cuando me subo al escenario cada noche con en el grupo recuerdo lo afortunados que somos de poder hacer esto y de seguirlo disfrutando en esa magnitud y conectando con el público con esa magnitud. Ahora más que nunca, se pierde esa barrera entre nosotros que traemos la música y vamos a hacer un espectáculo, sino que el espectáculo acaba siendo esa relación entre el público y nosotros. Yo como fanático de un grupo o de un artista, cuando lo veo y lo disfruto profundamente, al final se transforma en una especie de ceremonia donde se conjuga que todos estamos experimentando algo muy fuerte en un mismo momento, en un mismo espacio y en un mismo instante”.
Antes de presentarse en el Quilmes Rock, Meme del Real responde el Cuestionario RS.
1. ¿Cuándo fue la última vez que fuiste a una disquería? ¿Qué disco te llevaste? ¿En qué formato?
En Santiago de Chile, hace unas horas. Pero no me llevé nada. Un amigo me regaló el disco de Aguaturbia, un grupo psicodélico local, en formato vinilo. Se editó en 1970.
2. ¿Te acordás de los sueños habitualmente? ¿Tenés algún sueño recurrente?
Una o dos veces a la semana recuerdo algo de los sueños, pero por lo general se me borran muy pronto. No tengo sueños recurrentes.
3. ¿Sos buen cocinero? ¿Cuál es tu especialidad?
Me gusta cocinar, no soy tan diverso, pero me salen bien los pescados, que son delicados.
4. ¿Tenés mascotas?
Sí, en casa tenemos dos perros, uno se llama Pascal, y el otro Taco. Y tenemos un gato que se llama Magia.
5. ¿Cómo armarías el line-up de tu festival ideal?
Sin duda sería un festival, llamémosle, multigénero. Creo que la diversidad y el contraste es lo que enriquecen a cada uno de los participantes. Por eso habría artistas de diferentes etapas, de distintas edades. Creo que eso puede enriquecedor.
6. ¿Cuál es el instrumento más raro que tenés en tu casa?
Una flauta prehispánica, que tiene forma como si fuese una fruta o una vaina gigante. Mide unos 20 cm. y tiene un sentido muy particular, como una respiración muy profunda y grave. Es tan especial que te pone en un estado espiritual muy particular.
7. ¿Cuál era tu dibujito animado favorito cuando eras chico? ¿Y ahora?
Cuando era niño, La Pantera Rosa. Cuando mi hijo era más pequeño, nos gustaba mucho uno que se llama Bluey. Todavía lo vemos de vez en cuando.
8. ¿Tuviste alguna experiencia sobrenatural?
Recuerdo muy bien una experiencia que tuvimos en Bolivia y que la traduje en una canción. De regreso de un paseo, a la noche, de pronto estaba muy despejado y el espectáculo de ver a tantas estrellas de tan cerca en el Altiplano, me hizo tener una experiencia que quedó plasmada en una canción que se llama “El espacio”.
9. ¿Cuál es el último libro que leíste?
El mundo del ayer, de Stefan Zweig.
10. ¿A qué celebridad te gustaría tener entre tu público?
Sería genial tener a Rosalía.
11. ¿Cuál es el objeto más viejo que atesorás?
Una trompeta que tocaba mi papá, que era músico.
12. ¿Qué actor podría protagonizar la serie sobre tu vida?
Adrien Brody.
13. ¿Cuál es tu deporte favorito?
La natación y, aunque no es un deporte, el yoga.
14. ¿Cuándo fue la última vez que pediste un autógrafo?
Saliendo de una entrega de MTV Awards en Nueva York, antes de que existiera MTV Latino, me encontré a Björk. Ella estaba en la calle, esperando su transporte y me acerqué, pero no me dió su autógrafo. Ni siquiera me volteó a ver.
15. ¿Cuál fue tu primer recital?
Cuando era niño mi papá me llevó al Arena México, un lugar donde se hacían peleas de box y lucha libre a ver a Blood, Sweat & Tears.
16. ¿En qué creés?
En la intuición.
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