El sur de California lleva décadas influenciado por la estética de la cultura chicana y chola, una presencia que define la identidad diversa de la región. Murales y tatuajes se convirtieron en lienzos para imágenes emblemáticas de esta subcultura: desde autos lowriders y payasos hasta las icónicas máscaras de “smile now, cry later“. En su momento, las máquinas expendedoras ofrecían calcomanías brillantes de cholas y pachucos, cada una acompañada del título de un viejo éxito musical (o en inglés, oldies)
Durante el apogeo de los tianguis y las tiendas de CDs, las compilaciones de Lowrider Oldies ponían el ambiente perfecto para las noches de paseo en lowriders personalizados con sistemas hidráulicos. En las quinceañeras, las damas y los chambelanes llegaban en autos clásicos similares a esos. Esta rica tradición creció cuando las culturas afroamericana y latina se entrelazaron, mientras las voces llenas de soul de Marvin Gaye, Smokey Robinson y Brenton Wood resonaban por todo el barrio.
Para Cuco, el cantautor y multiinstrumentista de 26 años de Hawthorne, nacido en Inglewood, California, en el condado de Los Ángeles, este tipo de ambiente fue clave en su formación cultural y musical. Con su tercer álbum de estudio, Ridin’, lanzado el viernes (9 de mayo), el artista presenta su “carta de amor a L.A.” En este proyecto, Cuco reinventa viejas canciones de soul con un toque moderno, creando un puente entre generaciones mientras honra sus raíces.
“Me gustan todo tipo de carros, pero aquí en L.A. la relación entre los oldies y los carros es algo muy importante,” dice Cuco a Billboard Español. “No sé si eso sea culturalmente relevante para el resto del mundo, pero quería que fuera parte de [mi álbum]”. Menciona que cada uno de los visualizadores de sus próximos sencillos, como “Phases” y “My 45”, estará acompañado por un automóvil. “Obviamente, esta es mi carta de amor a L.A., pero quería que fuera algo que se sintiera como si pudiera estar en cualquier parte del mundo”, señala Cuco.
Desde boleros brillantes hasta interpretaciones modernas de soul, Ridin’ desentraña emociones y tradiciones, creando conexiones entre la nostalgia colectiva y las experiencias personales. “Esa influencia siempre ha estado ahí”, explica Cuco, aunque menciona que a menudo lo encasillan como parte del indie psicodélico.
Añade: “Aquí en L.A. hay mucha cultura norteña, pero también cumbias, románticas y boleros. Hay una parte diferente de la cultura mexicana que está creciendo mucho, y los oldies siempre han estado presentes. Influyeron bastante en el lado romántico de mi música. Mucha gente no sabe eso, pero tengo varias capas como artista. Quería hacer un álbum que se sintiera más de la vieja escuela”.
El álbum fue producido por Tom Brennick (Amy Winehouse, Mark Ronson, Bruno Mars) y mezclado por Tom Elmhirst (Adele, Frank Ocean, Travis Scott). “‘Ridin’ fue la primera canción en la que trabajamos para este álbum, la primera que Tommy creó. Quería que tuviera ese aire como de una canción infantil. También tiene ese break psicodélico al final”.
Otras canciones, como “ICNBYH” (siglas en inglés de “I Can Never Break Your Heart”, “No podría romperte el corazón”), destacan la habilidad de Cuco para crear coros pegajosos que dejan huella en los oyentes. “El coro se siente atemporal, y realmente quería destacar mi voz”, explica. “Para muchos de mis fans más mayores, es algo que sería más fácil de digerir antes de adentrarse en el resto del álbum”.
Su amor por el chicano soul también se siente en “Para ti”, una balada en español al estilo de Ralfi Pagan, y la única en este idioma en el disco. “Creo que tengo buena pluma en español. Es algo que me sale de forma natural. Siento que es una mezcla entre bolero y romántica, que también escuché mucho”, dice Cuco, adelantando que trabaja en una versión deluxe con más temas en español que pronto estarán disponibles.
Además de hacerle guiños a leyendas de la vieja escuela como Barbara Lewis, cuya canción “Hello Stranger” samplea en “Seems So”, Cuco dice que “Ralfi Pagan y Joe Bataan estaban en rotación constante”, junto con Smokey Robinson, Al Green y Brenton Wood. También reconoce a artistas más nuevos que están mezclando sonidos vintage con enfoques frescos, como Sacred Soul, Thee Sinseers y Los Yesterdays. “Tuve la oportunidad de trabajar con algunos de ellos y conocer a personas súper geniales a las que admiro mucho dentro de ese mundo. Fue algo bien chido”.
Emocionalmente, uno de los momentos más impactantes del álbum llega con “My Old Friend”, una balada melancólica que Cuco describe como su manera de conectar con las pérdidas sin caer en la tristeza. “Quería escribir [una canción] para las personas que han fallecido en mi vida. Es algo que aún puedo celebrar con las personas que están vivas a mi alrededor. Mi primo, que estaba ahí cuando escribí la canción, dijo: ‘¿Por qué se siente triste, bro?’ Y yo respondí: ‘No se supone que sea así’. Pero puede sentirse así dependiendo de en quién estés pensando”.
Luego está “My 45”, la única colaboración del álbum. “Por lo general, no trabajo mucho con otros compositores, pero para este disco, una buena parte de la canción la hice con mi amigo Jean Carter. Ese es mi hermano, de verdad. La tocamos en vivo en el El Rey [en L.A.] durante el show, y la gente estaba súper emocionada con esa rola”.
Ridin’ no solo busca conectar generaciones a través de su música, sino también celebrar la evolución de una cultura que sigue viva. O, como dice Cuco: “Te llevará al mundo de los nuevos oldies”.

