En el paisaje actual de la música latina mainstream — dominado por el reggaetón, los ritmos tropicales y el regional mexicano — CA7RIEL & Paco Amoroso han trazado un camino completamente propio. Con carisma extravagante, musicalidad virtuosa y una audacia que desafía géneros, el dúo argentino representa una nueva ola de artistas que se niegan a encajar dentro de cualquier molde. En un momento en el que el público busca lo conocido, ellos vienen a traer caos e innovación, redefiniendo los límites de cómo puede sonar la música latina.
Su ascenso meteórico ha sido nada menos que revolucionario. La semana pasada, el dúo ofreció dos presentaciones consecutivas con entradas agotadas en el Bowery Ballroom de Nueva York, parte de una ambiciosa gira mundial de 60 fechas que incluye paradas en festivales como Coachella (EE.UU.), Fuji Rock (Japón), Glastonbury (Inglaterra), Roskilde (Dinamarca) y Lollapalooza (Berlín, París). Semanas antes debutaron en The Tonight Show Starring Jimmy Fallon, un testimonio de su creciente influencia en la escena mundial.
Pero para ellos, la fama no viene sin complicaciones, un sentimiento capturado en su más reciente EP, PAPOTA, y su tema de apertura, “Impostor”. La canción es una reflexión brutalmente honesta y humorística sobre su éxito fulgurante, enfrentando la absurda presión de convertirse en íconos de la noche a la mañana. Su presentación en Tiny Desk, que los catapultó al reconocimiento internacional hace seis meses, ahora es uno de los videos más vistos de la serie, con más de 33.5 millones de reproducciones en YouTube. Este logro funciona como una medalla de honor y, al mismo tiempo, como lo que ellos llaman en broma “síndrome de impostor”, en la citada canción.
“Venimos del cu– del mundo, al primer mundo del tercer mundo, no conocía a nadie”, dice CA7RIEL en entrevista con Billboard Español entre bastidores en el Bowery. “Para nosotros es muy impactante que te anden todas las cámaras, ir a todos los lugares — una locura para nosotros”. A pesar de ello, su combinación precisa de energía rockera y caos demuestra que están más que preparados.

Su química no solo es profesional; también es personal. CA7RIEL y Paco se conocieron cuando tenían apenas 6 años, unidos por sus apellidos similares (Guerreiro y Guerriero) después de que su maestra asumiera erróneamente que eran hermanos, dicen. Esa conexión fortuita se transformaría en una amistad para toda la vida y una sociedad artística que se basa en la curiosidad, la confianza y la excentricidad.
Criados en Buenos Aires, sus influencias musicales provienen tanto de las calles como de sus hogares. CA7RIEL creció viendo a su padre tocar la guitarra, lo que lo llevó a dominar riffs progresivos y jazzeados impecables en su Fender. “Yo quería ser Michael Jackson. Quería ser Queen — a banda entera”, confiesa. Por su lado, Paco Amoroso quedó atrapado por compilados pirata de ídolos del rock argentino como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que dejaron una huella profunda en su estilo vocal resonante y crudo. “Durante años, esos 18 temas fueron lo único que escuchaba”, recuerda. “El rock argentino es más como un modo de vida, siento. Uno quería ser como esos chavos, no queríamos ir a trabajar. Queríamos estar tomando champán. Y cuando sos chiquito, quieres eso”. También cita al violinista holandés André Rieu: “Che, yo quería tocar el violín. Es un maestro total”.
Sus inspiraciones tempranas sentaron las bases para su habilidad de fusionar géneros y abrazar la experimentación. “Vamos teniendo vicios diferentes”, describe Paco. “En un momento era superrapear, después tocar, que fue al principio. Tuvimos una época que jugábamos los juguetitos y no hacíamos nada más. Y vas cambiando”, explica. La capacidad del dúo para innovar — mezclando acordes intrincados de jazz, voces tipo gospel, instrumentación en vivo y ritmos electrónicos, como demostraron magistralmente aquella noche en el Bowery — los ha convertido en transgresores por derecho propio.
Aunque se dieron a conocer como dúo, su trayectoria también está marcada por sus proyectos en solitario. Después de su colaboración en éxitos como “Ouke” y “Mi sombra” en 2019, ambos artistas tomaron una pausa para explorar sus carreras individuales. CA7RIEL debutó con dos EPs antes de lanzar el innovador El Disko en 2022, un álbum nominado al Latin Grammy que fusiona grooves funk, hip-hop de la vieja escuela, sintetizadores brillantes y una estética minimalista. Por su parte, Paco Amoroso profundizó en texturas sonoras más oscuras con su álbum introspectivo Saeta en 2021, empujando los límites del trap argentino y la música electrónica.
A pesar del tiempo separados, su conexión permaneció intacta, culminando en una reunión magnética con BAÑO MARÍA en 2024 y su más reciente EP, PAPOTA. Esta nueva etapa los encuentra como amigos y colaboradores, enriquecidos por sus experiencias individuales y con una chispa creativa renovada.
Su presentación en Tiny Desk — mencionada anteriormente en relación con la introspección de “Impostor” — marcó un momento clave, mostrándose como hijos de Buenos Aires y llevando su arte al escenario global. La actuación se convirtió en uno de los videos más exitosos de la serie, alcanzando cifras comparables a las de estrellas latinas Natalia Lafourcade, cuyo Tiny Desk que ya tiene siete años, mientras introducían a los espectadores a la complejidad cruda de su sonido.

El dúo también destaca por su extravagancia. Con momentos juguetones sobre el escenario — que a veces incluyen besos entre ellos como símbolo de camaradería — llevan un aire teatral que atrapa al público. “Interacción total”, dice CA7RIEL sobre sus shows donde invitan a los fans a participar en vivo.
Al nombrar sus mayores logros hasta la fecha, se mantienen fieles a su estilo irreverente: “Haber nacido y no estar muertos todavía”, comentan entre risas, reconociendo que su verdadera hazaña es simplemente seguir disfrutando de lo que hacen.
Nombre: Catriel y Ulises
Edad: 31 años (ambos)
Canción recomendada: Paco recomienda “El día del amigo” porque “habla de la amistad, y porque creo que tiene buenas dosis de todo lo que representa el proyecto”. CA7RIEL elige “Mi sombra”, porque “es un tema que quedó en el fondo del cajón”.
Su mayor logro: Ambos coinciden en uno simple pero profundo: “Haber nacido y no haber muerto todavía”, dicen con una risita irónica.
Lo que sigue: “Mucha gira”, responden en medio de su tour de 60 fechas, que incluye paradas en Estados Unidos, Latinoamérica, Europa y Asia, así como actuaciones en festivales internacionales como Coachella, Glastonbury, Lollapalooza y Fuji Rock.
